Editorial

¿Cuándo y cómo accederé a mi beneficio? ¿Conozco el régimen previsional al que aporto?  

Estas son preguntas que seguramente pocas  veces nos hacemos durante nuestra vida profesional y recién a una edad adulta, comenzamos a indagar sobre nuestra situación previsional y los derechos y beneficios que adquirimos como afiliados.

Que esto debe cambiar, no hay duda, pero el cómo es la cuestión a resolver si anhelamos un sistema sólido y perpetuo.

El conocimiento de nuestro régimen previsional resulta ,a todas luces ,el puntapié inicial para generar ese cambio, tomando conciencia de que somos responsables de interiorizarnos sobre la normativa que nos ampara y sobre las alternativas que nos brinda el sistema para la cobertura de contingencias a lo largo de nuestra vida.

Hay una concepción generalizada de que la previsión social tiene como único fin garantizar el sustento en la etapa pasiva de nuestro trabajo o profesión, pero su fin es más amplio aún  y abarca la protección de diversas situaciones de riesgo, que limitan la capacidad de la persona para el desempeño laboral, generando pérdida – transitoria o definitiva- de los ingresos, con el consecuente impacto en su núcleo familiar.

Estas situaciones deben ser cubiertas por regímenes previsionales sólidos y sustentables, que ofrezcan una cobertura integral a sus afiliados.

Las Cajas de Profesionales vienen realizando un excelente trabajo en este sentido, demostrando una administración responsable y comprometida por parte de sus afiliados, basada en los principios fundamentales de la solidaridad, la integralidad y la subsidiariedad, que garantizan la perpetuidad del Sistema.

Incluso algunas Cajas van más allá de las prestaciones clásicas de la previsión. Nuestra Caja en particular, ha complementado las prestaciones básicas de invalidez, vejez y muerte, con prestaciones adicionales como el subsidio transitorio por enfermedad o accidente, subsidio por nacimiento, jubilación ordinaria por minusvalía, importantes coberturas en salud, y servicios adicionales como la financiación crediticia para sus afiliados activos, y una variedad de actividades sociales, culturales y recreativas para los adultos mayores. También permite que preveas tu propio haber jubilatorio, a través de la aportación diferenciada por categorías y las contribuciones de la comunidad vinculada.

El Régimen Previsional de Ciencias Económicas es muy amplio en cuanto a coberturas, y es importante que los afiliados las conozcan para que puedan acceder a ellas en los momentos en que más lo necesiten.  A través de esta revista, como de los distintos medios de comunicación que posee la Caja, queremos contribuir a ese objetivo, en el cierre de un año de importantes logros, que ratifican el compromiso de las distintas conducciones en aras del fortalecimiento institucional.

El 2017 nos espera con importantes desafíos y proyectos para avanzar en el desarrollo de una Caja que equilibre las necesidades y requerimientos de activos y pasivos, garantizando la sustentabilidad del régimen.

Los invito a que se acerquen a su Caja, para que construyamos entre todos, a través del consenso, del aporte de ideas, y el trabajo mancomunado, un futuro mejor para todos los profesionales en Ciencias Económicas.