De túneles, volcanes y palmeras

Cuando hablamos de Córdoba como destino turístico, la imagen colectiva se asocia con las sierras y los bulliciosos arroyos, que dé a montones, desandan las ondulaciones montañosas  de la geografía provincial.

Sin embargo, una región desconocida pero de exótica belleza espera la visita de aquel que se aventura al descubrimiento.

Esta región, dentro del departamento Pocho, en límite oeste con la provincia de La Rioja, es el Parque Provincial y Reserva Forestal Natural Chancaní. Con unas 5.000 hectáreas y a un poco más de 250 km de Córdoba capital, describe un paisaje de lo más variopinto, reservorio de los últimos manchones del bosque chaqueño occidental con gran cantidad de  algarrobos, molles y quebrachos, que a su vez son el hogar de una numerosa población de loros habladores, reinas moras, halcones azulados y grises.

El acceso a la reserva es por RP N° 15,  desde el norte por Villa de Soto y desde el sur por Villa Cura Brochero, para luego, en la localidad de Taninga, empalmar por RP N° 28 rumbo oeste. Ésta última ruta, añeja obra de ingeniería que desde 1930 permite la comunicación entre las provincias de Córdoba y La Rioja, es conocida como “El camino de los túneles”. En efecto, a lo largo de su trayecto el turista puede transitar por cinco pasos socavados en la ladera de las sierras, en la zona conocida como la Quebrada de la Mermela, como antesala de los llanos riojanos que son el punto culmine del paseo.

Sin embargo, para llegar a hasta el final, el viajero se habrá deleitado con una formación de palmeras caranday, que de manera natural resguardan las siluetas de los volcanes extintos: Poca, Boroa, Véliz, Agua en la Cumbre y La Ciénaga, el pico más alto, con 1.600 m.s.n.m. Considerados los volcanes dispuestos más al este en el territorio argentino. Pasando por una capilla colonial de finales de 1.700 en el villorrio de Las Palmas, para luego acceder al mirador del primer túnel y disfrutar de unos de los espectáculos naturales más emocionantes para corazón, como ser el vuelo rasante del cóndor andino, que anida en la ladera oeste de la Mermela.

Todo el paisaje descripto se presenta en un puñado de kilómetros, que con un poco de imaginación, y  eliminando las aguas turquesas, tranquilamente pueden confundirse con las famosas postales turísticas de las islas volcánicas del Océano Pacífico. 

Parque Provincial y Reserva Natural Chancaní, paraíso cordobés, que obliga ser visitado.

Apunte de viaje: El Departamento de Turismo, realizó esta excursión en dos oportunidades, donde los matriculados que pudieron deleitarse con el paisaje.

Comentarios: 0

Su email no será publicado. Los campos requeridos están marcados con *