Querida Reducción

Por: Ana María Bruno de Soltis

El sur cordobés, junto con la región este-sureste, son las zonas agro ganaderas más importantes de la provincia y responsables de proveer de materias primas y alimentos esenciales al país y el mundo. No obstante ello, su historia y patrimonio cultural, es prácticamente desconocido.

Desandando la Ruta Nacional N° 8 en dirección noroeste, desde la ciudad de La Carlota hacia Río IV, se encuentra la localidad de Villa Reducción, pequeño municipio de unas dos mil almas, que debe su nombre a una antigua reducción jesuítica denominada La Misión de Indios Pampas y luego en manos franciscanas conocida como Reducción de los Indios Pampas de San Francisco de Asís. Asentadas en la margen sur del río Cuarto o Chocancharava, unos pocos años posteriores a la fundación de Córdoba, con la idea de evangelizar, con poca suerte, a estos bravíos naturales que resistieron los avances del “huinca” u hombre blanco hasta finales de 1870 luego de la Campaña del Desierto.

Fue fuerte de fronteras y posta del Camino Real, hasta que el comandante Francisco Domingo Zarco funda el pueblo en 1795, momento mismo en que se mandó a construir el Santuario del Señor de la Buena Muerte, cuya imagen es fervientemente venerada en la región por considerarse milagrosa.  Su concurrida y colorida fiesta es el día 3 de Mayo, pero se celebra el 1° de Mayo es el Día de Trabajador que es feriado. En la entrada de la localidad se encuentra el lugar exacto donde se le apareció el Señor de la Buena Muerte a los nativos del lugar. Cabe destacar, que la imagen del Cristo crucificado es de tamaño real, articulado y correspondiente al estilo gótico tardío. Fue tallada por el reconocido artista filipino Esteban Sampzon, de gran influencia en el arte de la provincia de Córdoba y Buenos Aires.

Siguiendo hacia la ciudad de Río IV y cerca de ella, sobre la mano izquierda se abre un camino rural llega al paraje San Ambrosio, donde se encuentra la Escuela Agrotécnica Salesiana dentro de la estancia El Durazno, perteneciente al terrateniente y gobernador de Córdoba Ambrosio Olmos. Lugar donde el último domingo de octubre o el primero de noviembre se hace un almuerzo campestre o  picnic para quienes quieren compartir un hermoso día de campo. Yo estuve allí en los años ‘70 y tuve la suerte ingresar al casco de la estancia y conocer el salón comedor cuyas paredes estaban revestidas de terciopelo rojo al igual que los tapizados de las sillas de estilo francés. A unos metros de distancia, se emplaza la capilla neogótica con las figuras de los santos de tamaño natural. En el parque se encuentra el invernadero vidriado y cerca de allí, una pileta de natación al estilo de los baños romanos, recubierta de mayólicas con vestidores a cada lado y alrededor unos bancos de cemento y sobre unos pilares,  copones de cemento también, que en primavera le sembraban flores. Completaban, a la distancia, unos hermosos lagos artificiales y un puente de hierro conocido como el “Puente Chino”. Todo ello se remonta a los años 1900 a 1920.

El día de la fiesta engalanaban la volanta de la Señora Adelia María Harilaos de Olmos, que utilizaba para sus paseos por la estancia, para sacar la imagen de María Auxiliadora en procesión, luego se oficiaba la misa y se daban como finalizados los festejos.

La Señora Adelia María donó la estancia a los padres Salesianos que se dedicaron a la educación, por no tener descendencia directa.

Los confines de la estancia El Durazno, típico exponente de los palacetes patricios, llegaban hacia el sur, hasta la localidad de Adelia María, distante a unos 40 km de distancia del casco principal.

Adentrarse en los campos de la pampa cordobesa, es ingresar a la historia del último siglo, compuesta por sacrificados inmigrantes que forjaron la pujanza de la región.

Apunte de viaje: La Sra. Ana María Bruno es licenciada en fisioterapia y esposa del Cr. Carlos Soltis, ambos, entusiastas participantes de las excursiones que organiza el Departamento de Turismo de la CPS. Para aquellos que quieran participar o compartir sus anécdotas de viajes pueden hacerlo escribiendo a turismo@cpcecba.org.ar o comunicándose por teléfono a 3515100649.

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