Visita Guiada: “Estancia Jesuítica de Santa Catalina”

Perteneciente al sistema de Estancias y Manzana Jesuítica que fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en el año 2000, la Estancia de Santa Catalina es uno de los exponentes arquitectónicos más bellos y mejor conservados del barroco colonial en Argentina de mediados del siglo XVII y XVIII . Ubicada en un paraje rural, a 20 km al noroeste de la ciudad de Jesús María fue un establecimiento dedicado a tareas agropecuarias, viñateras y de herrería. Del conjunto de edificios se impone, claramente, la fachada de su iglesia, con dos torres campanarios, cruz latina y portal en curva. Además presentaba un pequeño cementerio, residencia con tres patios interiores, noviciado, rancherías y tajamar. La Caja los invita a disfrutar de este hermoso paseo.

Altas Cumbres: el camino de Brochero

Por: Lic. Mariano Guerrieri

Si hablamos de hermosos derroteros que transcurren por la geografía cordobesa, el Camino de las Altas Cumbres, por antonomasia, es la carretera más importante y que deslumbra al viajero mientras visita las Sierras Grandes.

Sin embargo, el moderno camino de un poco más de 100 kilómetros, que une Villa Carlos Paz y Mina Clavero, de este a oeste, no fue sino hasta 1918 una simple “huella de herradura”, por la que transitó  en numerosas oportunidades, el cura José Gabriel del Rosario Brochero, en su viaje hacia la Capital, para entrevistarse con el gobernador de turno y solicitarle fondos para obras que le devolvieran dignidad a los pobladores del Valle de Traslasierra.

En efecto, desde que fue designado vicario del Curato de San Alberto en 1869, el peregrinar a lomo de mula del “Cura Gaucho” por las Altas Cumbres, permitió la construcción de iglesias, escuelas rurales, banco, correo, un canal de irrigación desde Panaholma hacia Villa del Tránsito, hoy Villa Cura Brochero y el primer trazado del camino que une el valle con la región de Punilla.

La construcción del antiguo camino no fue sencilla, más si tenemos en cuenta las rudimentarias tecnologías empleadas en ese momento, siendo el pico y la pala, las únicas herramientas para abrir el camino. De aquellos primeros años, se distinguen dos famosos tramos, el Camino del Giulio Cesare o “Camino del Peregrino” y el Camino de los Puentes Colgantes o “los puentes de Copina”, hoy destinados solamente para el turismo y las carreras del rally mundial, en una escenografía imponente. El primero, cuenta con 8 estaciones del Vía Crucis y es el epicentro de las “Cabalgatas Brocherianas”. El segundo, cuenta con cinco puentes colgantes, que vadean los numerosos ríos del camino. Dichos puentes, están bien mimetizados con el ambiente circundante, construidos por medio de cuatro pilares de piedra y cables, perfiles de acero y calzada de madera.

Posteriormente, debido al aumento del tráfico y a la peligrosidad de las cuestas para cruzar la Pampa de Achala, se decidió trazar un moderno camino, con curvas peraltadas y calzada ensanchada. La obra tardó 54 años en terminarse (1965-2019), pero mantuvo su grandilocuencia.

La actual Ruta Provincial N° 34, cobra mayor jerarquía, al saber que sortea el cordón montañoso más alto de la provincia, las Sierras Grandes, que a su vez, contiene una altiplanicie de altura con un promedio de 2.000 msnm, la Pampa de Achala. Dicha altiplanicie, de origen precámbrico y rocas porosas, tiene una extensión 65 km de largo y 25 km de ancho, y presenta como límites el Macizo de Los Gigantes  al norte y el Cerro Champaqui, al sur, siendo el techo de Córdoba con 2.882 msnm. A su vez, es la responsable de mantener el equilibrio de los diferentes ríos que discurren por toda la provincia ya que funciona como una esponja que absorbe toda el agua de las precipitaciones y nieve. Gracias a su colchón vegetal y sus profundas quebradas, que infiltran el agua por decantación, generando una red subterránea de ríos, los cuales, al aflorar en forma de vertientes, producen el nacimiento de los ríos Mina Clavero, De Los Sauces, Nono, San Antonio, Malambo, de La Suela, entre otros.

La importancia y equilibrio de este ecosistema, permitió la creación del primer Parque Nacional cordobés en 1996, La Quebrada del Condorito, en cuyos balcones naturales se puede observar el vuelo rasante del cóndor andino y apreciar su aseo personal en el “Baño del Cóndor”, único lugar conocido de Sudamérica donde estas grandes aves chapucean.

Unos años después, se constituyó la Reserva Hídrica Provincial Pampa de Achala, con la idea de asegurar el agua, fuente de vida, para todos los cordobeses. Y proteger especies endémicas de flora y fauna, como la peperina y bosquecillos de tabaquillos. El sapo de achala, lagarto verde y escuercito serrano, entre otros.

El Camino de las Altas Cumbres, fue declarada la “3° Maravilla Artificial de Córdoba” tras una encuesta virtual realizada por el diario Voz del Interior en 2008, , todo gracias al denodado esfuerzo del primer santo que nació, vivió y murió en Argentina. El turismo se lo agradece.

Apunte de viaje: La RP N° 34, recibe el nombre de Jorge Raúl Recalde, gran piloto argentino, único americano en ganar una competencia de rally mundial.

Visita Guiada: “Ciudad de Catamarca”

La ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, fue fundada por Fernando de Mendoza y Mate de Luna el 5 de julio de 1683 a los pies de las Sierras de Ambato y Ancasti. Hermoso conglomerado con reminiscencias coloniales, cuyas calles se llenan de algarabía religiosa con la procesión en honor a la Virgen del Valle, una de las más importantes fiestas cristianas del país y la Fiesta Nacional del Poncho, considerado el evento cultural más convocante del invierno argentino. Acompáñenos a conocer la historia y los edificios emblemáticos de esta pintoresca ciudad, como su Catedral Basílica, la plaza central 25 de Mayo, museos citadinos y la gruta de la “Virgen Morena”. Que la disfruten!

Laguna del Desierto

Por: Lic. Mariano Guerrieri

La Argentina posee más de 400 lagos y lagunas en todo su territorio, la mayoría de ellos, localizados en la zona patagónica andina. De todos ellos, existe un pequeño espejo de agua llamado Laguna del Desierto, que cobró relevancia internacional hace unos años atrás.

En efecto, Laguna del Desierto, ubicada 25 km al norte de la hermosa ciudad de El Chaltén, por la ruta provincial n° 23 al noroeste de la provincia de Santa Cruz es una pequeña albufera de 10 km de largo y solamente 1 km de ancho, aunque de hermosas aguas azuladas rodeada de un tupido bosque patagónico.

La excursión para visitar la laguna comienza en El Chaltén, joven ciudad (fundada en 1985) y declarada “Capital Nacional del Trekking”, por un sinuoso camino rocoso que bordea el Río de Las Vueltas, donde abundan las truchas marrón, arcoíris y salmones “chinook” que pueden llegar a pesar más de 20 kg., ideal para la pesca con mosca.

Luego de unos kilómetros, el camino se adentra en el corazón de un valle flanqueado por los cordones montañosos, Vespignani y del Bosque, dando paso a un tupido bosque en galería de añosos lengas y ñires que dan sombra al visitante.

Unos minutos más en el camino y la laguna se manifiesta en todo su esplendor. Admirar el embalse desde el embarcadero es sobrecogedor, más si uno mira hacia el sur y contempla, atónito, el monte Fitz Roy, fotogénica montaña en forma de aguja, que con sus 3.405 msnm, es el pico más alto de los andes patagónicas y meca internacional de los escaladores en roca.

Este maravilloso paisaje, fue testigo de la más reciente controversia limítrofe entre Argentina y Chile, que tardó largos años en resolverse.

El Tratado de Límites entre ambos países firmado en 1881, disponía definir el límite norte/sur por las altas cumbres divisorias de agua de la cordillera de Los Andes y que la línea pasaría por las vertientes que se desprendieran de las mismas. Además, se acordó, que en aquellos lugares donde la divisoria de agua no fuese clara, se nombrarían peritos y se llamaría a un tribunal internacional para resolver amistosamente dicha demarcación.

Es así como el tema de la Laguna del Desierto comenzó un largo derrotero diplomático en los pasillos de las cancillerías de ambos lados de la cordillera, y tuvo su punto álgido en 1965 cuando, en un confuso episodio, murió un carabinero chileno tras una escaramuza con gendarmes argentinos en las inmediaciones del espejo de agua.

Finalmente y felizmente, en 1994, un laudo arbitral internacional, dispuso que la superficie que actualmente conforma la Reserva Provincial Laguna del Desierto, se incorporara de manera definitiva al territorio argentino.

Navegar las mansas aguas del lago, o desandar los senderos que llevan a los glaciares colgantes Milodón, Cagliero, Marconi o Huemul, con su laguna de aguas turquesas, producto del sol y los sedimentos que acarrea el ventisquero, es un acto de soberanía bien entendida, en paz con nuestros hermanos trasandinos.

Laguna o Lago del Desierto, es un pedacito del vasto territorio argentino, protector del amenazado huemul o ciervo americano, que encuentra aquí un paraíso para vivir a sus anchas y como tal, el viajero debe, celosamente, fomentar su conservación.

Apunte de viaje: Con el litigio de la Laguna del Desierto resuelto, solamente, queda por definir los límites del sector conocido como Campo de Hielos Continentales, uno de los reservorios de agua dulce del continente, y donde se encuentra el Glaciar Perito Moreno.

Visita virtual guiada: “Ciudad de Salta”

Ubicada en el corazón del Valle de Lerma al este de la Cordillera de los Andes, la ciudad de Salta es la capital colonial mejor conservada de la República Argentina. Fundada el 16 de abril de 1582 por Hernando de Lerma, posee un sinnúmero de edificios y casonas históricas celosamente preservadas como patrimonio, que le confieren su impronta de “la linda”. Acompáñenos a descubrir sus edificios públicos y religiosos más significativos, por donde pasaron figuras de la talla de Manuel Belgrano y Martín Miguel de Güemes, el gran caudillo salteño, junto a sus montoneras. Que les sea de su agrado.

El Cristo de la Paz

Por: Lic. Mariano Guerrieri

Existen en nuestro país hermosos monumentos cargados de simbolismo pero que, por diferentes causas, están olvidados o “escondidos” al ciudadano común. La estatua del Cristo Redentor de Los Andes, en el límite mendocino entre Argentina y Chile es un fiel reflejo de ello.

La Ruta Nacional N° 7 que atraviesa de este a oeste la provincia de Mendoza, nos conduce por un pintoresco derrotero de atractivos antes de cruzar al país trasandino como ser: Vallecitos, el hermoso dique de Potrerillos, Uspallata, Penitentes y su centro de esquí. El impactante Puente del Inca y el “mirador “ del Aconcagua, antes de llegar al poblado de Las Cuevas, último rincón argentino.  Precisamente, es en este paraje donde se abre, a mano izquierda, un polvoriento camino de cornisa y grava que nos lleva al monumento de “la hermandad”.

Ubicada a 3854 m.s.n.m. la estatua del Cristo Redentor, impone su presencia con 7 metros de altura y un peso de 4 toneladas, obra del escultor Mateo Alonso, y apoyada sobre un pedestal de 6 metros, diseñado por el ingeniero Juan Molina Civit, que la vuelve grandilocuente.

Emplazado en el antiguo paso Uspallata, un abra de dos portezuelos contiguos que unía a la ciudad homónima y Juncal, del lado chileno, y que viera el paso de la 2° columna del Ejército de Los Andes comandada por el Gral. Juan Gregorio de las Heras. Además en 1817. Fue, además la principal vía de comunicación entre ambos países hasta que se inauguró el túnel del Paso Internacional “Los Libertadores” en 1980. A partir de ese momento, el camino y el monumento quedaron en el olvido.

Sin embargo, los motivos de su creación engrandecen su presencia. En efecto, con más de 4.500 km de frontera, Argentina y Chile mantuvieron (y mantienen), conflictos por la demarcación de sus límites. Y así como sucediera en 1979, a finales del siglo XIX, ambos países estuvieron cerca de un conflicto bélico que se subsanó con el “Abrazo del Estrecho”, entre los presidentes Julio Argentino Roca y Federico Errázuriz Echaurren, frente a la ciudad de Punta Arenas en la entrada misma al Estrecho de Magallanes, en febrero de 1899.

Este episodio, fue el movilizador para que la iniciativa del Obispo de San Juan de Cuyo, Monseñor Marcolino del Carmelo Benavente de construir un monumento a la paz, tomara cuerpo y comenzara una colecta entre las familias adineradas del país de la mano de Ángela de Oliveira César de Costa, presidenta de la “Asociación de Madres Cristiana” y amiga de Roca.

Una vez que la figura estuvo terminada, se dispuso el traslado de las piezas de bronce por tren durante 1320 km hasta Las Cuevas y de allí, a lomo de mula, hasta su emplazamiento actual.

Para montar la estatua, se necesitaron más de 100 personas trabajando arduamente en un ambiente hostil, con un fuerte viento que abrazaba la fe de estos hombres. La imagen del Cristo erguido, que mira hacia el límite internacional, se yergue sobre la mitad del globo terráqueo en la porción hemisférica sur, la mano izquierda sosteniendo la cruz, la derecha, en gesto de bendición al viajero, ante una mirada misericordiosa. 

El acto inaugural fue el día 13 de marzo de 1904, y participaron del mismo más de 3.000 personas venidas de ambos lados de la cordillera, entre políticos, militares, lugareños, trabajadores del ferrocarril y del telégrafo.

La repercusión mundial de lo acontecido fue inmediata, como símbolo de paz y hermandad, por lo que se mandó a erigir una réplica en el Palacio de la Paz, en La Haya (Países Bajos), donde sesiona la Corte Internacional Justicia.

Llegar hasta esta inhóspita comarca en la inmensidad de Los Andes, y contemplar la piadosa imagen del Cristo, nos aferra a la contundente frase pronunciada por el Obispo chileno de Ancud, Ramón Ángel Jara, durante el acto inaugural, “Se desplomarán primero estas montañas, antes que argentinos y chilenos rompan la paz jurada a los pies de este Cristo Redentor”. Ojalá que así sea, está en nosotros asegurarla.

Apunte de viaje: El Cristo Redentor de Los Andes se ubica a 9 km de Las Cuevas, y desde Mendoza parten excursiones para admirar este colosal monumento.

Paseo virtual guiado: “La Córdoba Afro”

En esta nueva visita virtual, los invitamos a descubrir la Cultura Africana en la ciudad, como adelanto a la conmemoración del “Día Nacional de los Afroargentinos y de la Cultura Afro” establecida por Ley el día 8 de noviembre. En conmemoración de la muerte de María Remedios del Valle, una de las llamadas “niñas de Ayhoúma”, que asistieron al derrotado ejército del Norte comandado por Manuel Belgrano, y quién, posteriormente, la nombró “capitana” por su entrega y valor en el frente de batalla. Para ello, visitaremos lugares emblemáticos de la ciudad como ser el Cabildo y la Antigua Plaza de Armas (Plaza San Martín), donde se realizaban las ventas y remates de los esclavos en la época colonial, como así también iglesias y conventos, principales demandantes. Que la disfruten!

Los verdaderos Quilmes

En el extenso territorio argentino, existen un importante número de yacimientos arqueológicos precolombinos. Siendo la región del Noroeste, la que mayor cantidad reúne, con la Ciudadela de Quilmes como referente más destacado.

Ubicada en el Valle de Yocavil, en el oeste tucumano y cerca de la RN 40, la Ciudad Sagrada de Quilmes es, con sus 30 hectáreas de extensión, las ruinas aborígenes más importante del país.

Fueron estudiadas primeramente por el reconocido arqueólogo Juan Bautista Ambrosetti en 1897 y posteriormente reconstruidas por Norberto Pellissero y Horacio Difrieri en 1977. Si bien, dichos trabajos fueron criticados por considerarlos más con fines turísticos que científicos, a partir de ese momento, el ciudadano común tuvo conocimiento de las mismas.

La importancia de la ciudadela radica en que su construcción, respondió a un diseño urbanístico preconcebido similar a la ciudad de La Plata, pero ideada durante los siglos XVI y XVII. Ni siquiera Cuzco, Machu Picchu o Tenochtitlán referenciales ciudades de las grandes civilizaciones americanas precolombinas, tuvieron una planificación previa, ya que surgieron y crecieron de manera espontánea.

Luego de obligada visita al centro de interpretación, el visitante quedará sorprendido al admirar como las ruinas se disponen simétricamente a ambos lados y a los pies del cerro Altos del Rey (1850 msnm) que domina el lugar y con terrazas perfectamente alineadas como si se tratase de las gradas de un anfiteatro griego semicircular, y que albergó a más de 2.500 almas.

Los espacios de la planta urbana poseen tanto formas rectangulares como circulares, con muros polifuncionales (medianera y calle pública),  construidos en piedra laja apilada con rellenos de tierra y con un grosor promedio de un metro. La parte superior de los muros, servían de base para el techo de madera de cardón que correspondían a las viviendas que, además, debido a las inclemencias del tiempo, estaban semienterradas.

Era tal el avance en conocimientos ingenieriles de los habitantes originarios que, hacia el sur de la ciudad, se pueden apreciar un antiguo embalse y su canal derivador que regaba los cultivos y abastecía de agua para el consumo humano. Importante obra hidráulica, construida un siglo antes que los famosos tajamares de las Estancias Jesuíticas de Córdoba.

Los Quilmes o Kilme (en cacán “entre cerros”), pertenecían a la etnia Diaguita, de la comunidad Santa María, y de fuerte presencia en los Valles Calchaquíes. Cultura que resistió la influencia Incaica y tenaz protagonista de las Guerras Calchaquíes, que por un siglo (1560-1567), frenaron la avanzada española. Siendo el último bastión en ser quebrantado, una vez que el Gobernador del Tucumán Mercado y Villacorta, decidiera cercar la ciudad y envenenar las aguas que abastecían al pueblo.

Una vez dominados por el europeo, fueron desterrados en un largo peregrinar hacia la Reducción de la Exaltación de la Cruz, ubicada a cuatro leguas al sur de la ciudad de Buenos Aires. Arribando a destino solo un puñado maltrecho de personas, quienes, a su vez, al establecerse en un lugar húmedo y sin sus medicamentos naturales, fueron enfermando, pereciendo en pocos años.

Con el paso del tiempo, nada más se supo de estos bravíos Quilmes. No obstante ello, la reducción dio paso a una pujante ciudad que tomó el nombre de aquellos y fue testigo del asentamiento de la primera y mayor fábrica de cervezas de Argentina homónima, fundada por el alemán Otto Bemberg, en 1888. Pero ésta ya es otra historia.

Admirar y recorrer la ciudadela de los Quilmes, nos invita a reflexionar sobre nuestro pasado, muchas veces sesgado y menospreciado. Y que nada tenemos que envidar de las icónicas construcciones del pasado precolombino de América, hoy Patrimonios de la Humanidad. Viéndonos obligados a divulgarlas y protegerlas.

Apunte de viaje: El Departamento de Turismo, realizó un viaje grupal por el Norte Argentino, y visitó las Ruinas de Quilmes.

Visita virtual guiada – «San Salvador de Jujuy«

Constituía como la ciudad capital más al norte del país y la de mayor altura (1259 msnm), San Salvador de Jujuy, debe su nombre a los indios jujuíes que habitaron la zona. Fundada en 1593 por Francisco Argañaraz en la confluencia de los ríos Grande y Xibi Xibi, desde la Revolución de Mayo de 1810, se convirtió en el frente de batalla del actual territorio argentino y fue testigo del accionar General Manuel Belgrano y del increíble “Éxodo Jujeño”. La Caja los invita a disfrutar de este paseo acompañados por el guía Ariel Bustos, conociendo su antigua Plaza de Armas, actual Plaza Belgrano, el Cabildo, la señorial Casa de Gobierno y la Catedral Basílica del Santísimo Salvador. Que la disfruten.

Árboles de piedra

Contemplando el yermo e inmenso paisaje de la estepa patagónica, como imaginar que en épocas pasadas, fue un vasto bosque te araucarias, pinos, helechos y palmeras. Recorrer el Parque Nacional Bosques Petrificados, nos llevará a dilucidar esta contradicción.

Ubicado a 222 km al suroeste de la ciudad de Puerto Deseado, en el corazón de la provincia de Santa Cruz, el Parque Nacional y Monumento Natural Bosques Petrificados de Jaramillo, creado en 1954 y con más de 78 mil hectáreas, conserva la más importante concentración de flora fósil de la Argentina continental.

El proceso de fosilización, ocurre en determinadas circunstancias, cuando un animal o vegetal muere, es inmediatamente cubierto por una capa de arena, tierra o lodo. Éste manto, debe ser permeable para permitir el paso de aguas mineralizadas (cales y sílices disueltos principalmente), producidos por diferentes fenómenos geológicos. Dichas sustancias van reemplazando las moléculas orgánicas, reproduciendo fielmente la forma del individuo muerto. Sin embargo, este proceso tarda millones y millones de años para mostrarse como una roca a los ojos del visitante.

Puntualmente, y como se dijo al principio, durante el Jurásico medio inferior (hace 150 millones de años), la estepa patagónica presentaba un clima cálido y húmedo, que favoreció el desarrollo de animales y vegetales en abundancia. Posteriormente, el surgimiento de la Cordillera de Los Andes, producto de una altísima actividad volcánica, sepultó la vida en la región, dando comienzo al fenómeno de la fosilización. Ya en la era del hombre, el incesante viento fue erosionando la superficie esteparia para dejar al descubierto estas inmensas moles arbóreas pétreas, con una longitud promedio de 30 metros de largo y 2 metros de alto, que impresiona a más de uno.

Subir al cerro Madre e Hija, pequeña elevación de 400 msnm y dominar el paisaje minado de fósiles, mayormente compuesto por araucarias “miriabilis”, y cruzadas por tropillas de guanacos, no es habitual para los turistas.

Si uno quiere seguir obnubilado por los fenómenos naturales, en el centro de interpretación del parque, se exhiben los frutos (piñas) fosilizados de éstas antiguas coníferas. Y es increíble observar cómo se conservan, intactas, la distribución interna y externa de las mismas, incluidas las semillas, a pesar del paso del tiempo. Dichos frutos pétreos, fueron encontrados en todo el sur argentino hasta el territorio antártico nacional inclusive.

El Monumento Natural Bosques Petrificados, es otra de las maravillas naturales que nuestro extenso país guarda con recelo. Para nosotros, cabe la responsabilidad es cuidarlas y disfrutarlas.

 Apunte de viaje: Existe otra área de flora fósil de gran importancia, la Reserva Geológica Provincial José Ormaechea, cercano a la ciudad de Sarmiento en la provincia de Chubut y que puede ser visitada por los viajeros.

Por: Lic. Mariano Guerrieri